lunes, 1 de junio de 2009

Lluvia


Los días pasan, la lluvia desciende, mancha los pórticos, las aceras, las personas que pensaron que es mejor estar afuera.
Las pequeñas gotas, forman un inmenso mar, un océano tan inmenso que dormía arriba de mi, y me pregunto si Dios es algo así.
Es difícil escucharte cuando todo el cielo habla, es difícil verme cuando los relámpagos iluminan el cielo ennegrecido, es difícil saborear mis lágrimas cuando el cielo me baña con las suyas.
La tempestad y la calma danzan, sonríen, gritan, juegan, lloran y mueren juntos.
El arco iris empieza a sonreír, escucho a los árboles felices que gritan “Gracias”, y las parejas que caminan abrazadas.